QUÉ ES LO PRIMERO Y QUIZÁ LO ÚNICO QUE DEBES PAGAR ANTES DE AUTOPUBLICAR
¡Eh! Os recuerdo que esta es solo mi opinión…
Esto viene del artículo anterior, el ESCRITOR AUTOEDITOR FORZOSO. Que bien podían haber ido en un único texto, pero por centrar un poco ideas, he preferido separarlos. Total, no gastamos papel.
La cuestión básica: tienes una novela (asumo que la primera) y quieres publicarla. Las editoriales no te han hecho ni caso (es lo normal al principio, en serio) y te empiezan a temblar las manos y los pies, de la frustración y el ansia de hacerlo público. ¡De hacerte famoso!
Como no logras nada por ese lado, excepto con esas supuestas editoriales falsas que te convierten a ti, autor, en el cliente (mira que se repite una y otra vez, huye de las EDICIONES DE VANIDAD, si vas a pagar tú, al menos que no te tanguen), y te cobran por ponerte un día en el stand del Corte Inglés (y eso en el mejor de los casos), para que vayan tus amigos y tu familia y los saquees a muerte (algo que cuela la primera vez, por cierto, y quizá la segunda, pero no la tercera), pierdes la paciencia.
Ay, amig@. Que esto no es llegar y besar el santo, que una carrera literaria es incompatible con las impaciencias.
En fin, que da igual: pierdes la paciencia. Y entonces miras Amazon y tal.
Te planteas a regañadientes autopublicar. Que no quieres pero, claro, en lo otro no te abren las puertas principales (es que solo publican celebrities, es que no leen a noveles, es que tal y cual, pero nunca lo de «¿Y si mi novela es una basurilla?» Eso no, claro), así que tienes que buscar una trasera, porque tú lo vales y tú lo vas a conseguir. Los demás no, pero tú, sí.
Y, entonces te empiezan a bombardear con la idea de que «si quieres hacerlo bien tienes que bla bla bla». O lo que es lo mismo, tienes que empezar a contratar a toda esa gente que te está diciendo lo que tienes que hacer. Esa gente que ronda por un mercado muy sabroso porque, al igual que tú, hay mucha gente que piensa que ellos lo valen, aunque otros no.
Así, según te indican, para que no robes al lector con una mala obra, o simplemente para triunfar en el intento, tienes que contratar corrector, portadista, maquetador, marketing, reseñadoras y, no sé, tres cabras y diez bailarinas-bailarines exóticos que amenicen la juerga general que se organiza en el mundillo.
Y todo ello gracias a tu gasto, a tu inversión sin vuelta de ilusiones y dinero.
Pues no, hay que empezar a decir NO. Hay que empezar a contener las ansias de ver tu bonita primera obra en papel porque tú lo vales y los demás no, así que vas a pagar y sigues pagando, que total, es para lo que está la gran mayoría de los inocentes que llegan sin saber nada del mundillo.
Hay que tener cabeza y decir «vamos a ver, voy a autoeditar y soy un novato, ¿qué tengo que hacer para que no se me rompan los sueños y, encima, se me vacíe el bolsillo?»
Cabeza, en serio, cabeza.
Que luego ya, con las siguientes novelas, es distinto. Pero, cuando un autor o autora llega ahí, a ese momento en el que tiene una obra en la mano y quiere darla a conocer, lo primero es saber si, de verdad, de verdad de la buena, no sería mejor que no la conociera nadie.
Para ello se necesita que alguien -que no sea tus padres, tus hermanos, tu abuela, tu novi@, tus amigos… o toda esta gente que quiere que les pagues por sus servicios (empresas de servicios editoriales disfrazadas de editoriales, correctores, maquetadores, portadistas si me apuras… cualquiera que tenga un interés en que se produzca esa publicación, porque así gana dinero) te diga que lo que escribes tiene de verdad un valor económico.
Sí, valor económico. Eso he dicho y lo vuelvo a poner en negrita. Ser escritor es una profesión y, por tanto, a veces escribes cosas que no quieres escribir, y siempre quieres cobrar por tus escritos, los hayas disfrutado o no. Que te da tiempo para todo, ¿eh? Para escribir por contrato y para escribir por gusto.
El caso es que, si estás leyendo esto (raro será que lo vea alguien, pero bueno…) es porque vas a autopublicar, vas a vender tu obra por dinero. Si lo que deseas es ponerlo en descarga gratuita para ver qué opiniones recibes (como opción inicial para los primeros relatos o noveles, no está nada mal), ya está, no te preocupes, ve y ponlo, y vuelve solo cuando ya quieras/puedas/te plantees ser profesional.
Por supuesto, si solo escribes por el afán de contactar con otras almas sensibles, y te horroriza la idea de vender los escritos, porque es arte sublime y resulta que hay muchas profesiones en el mundo, pero la de escritor no es una de ellas, este no es tu artículo.
Pero si eres de verdad un escritor con intenciones de ser profesional del gremio, y estás con tu primera novela, necesitas saber a ciencia cierta que lo que tienes ahí vale algo.
QUÉ ES LO PRIMERO -Y QUIZÁ LO ÚNICO- QUE DEBES PAGAR, DE PLANTEARTE AUTOPUBLICAR TU PRIMERA NOVELA COMO ESCRITOR AUTOEDITOR
Sí, eso es: tienes que pasar un filtro de calidad. Pero no un filtro tipo una corrección, no. El corrector que quiere que le contrates no te dirá que tu libro es una mierda pinchada en un palo. Ten en cuenta que sus ganancias dependen de que tú sigas ilusionado en el asunto. Es más, en muchísimos casos, te dirán de corazón que es una maravilla, porque se autoconvencerán de ello. Tenemos que seguir viviendo con nosotros mismos.
Además, buena parte de que un libro nos guste o no depende de la actitud que tengamos al abrirlo. Por eso abordamos de forma distinta el libro de un autor que nos gusta, que el de uno autopublicado desconocido ante el que arrugamos la nariz y raramente pasamos de la primera página.
No le concedemos ni tiempo, ni interés ni, te lo digo de verdad, el respeto que se merece. Tenlo muy en cuenta cuando te tiemblen las manos etc, con el deseo de verte publicado.
Si hay algo peor que el que no te hagan caso las editoriales, colega, es que no te hagan caso los lectores cuando, como un auténtico novato, te has dejado el sueldo en publicar una novela que seguramente no vale ni el papel en el que está impresa. Solo porque te precipitaste y no estabas preparado.
Necesitas pasar el filtro de alguien cuya ganancia no dependa de la opinión dada. Alguien a quien tengas que pagar te diga que qué chulo o que qué bodrio. Ya, es duro y es difícil, y cuesta mucho tener un poquito de humildad en estos temas. Pero si consigues ponerte en modo «voy a ver antes de nada si mi texto sirve de algo», te ahorrarás euros y disgustos.
Ni correctores, ni portadistas, ni maquetadores… SOLO NECESITAS UN INFORME EDITORIAL.
Y te lo digo yo, que no quiero venderte nada. De hecho, como mucho, espero comprar tu novela, si llegara a salir en las condiciones adecuadas, que no pasa por contratar nada de todo eso.
En mi opinión, esa es la única inversión aceptable para tu trabajo como autor. Algo que, además, te puede ayudar a mejorar en detalles de estructura o estilo, no sé, cosas que no ves de salida porque no eres un profesional, y, más importante todavía: evitarte más gastos absurdos.
Porque, a ver, ¿para qué pagar una corrección, si lo que has pergeñado es un bodriete de manual? ¿O una portada, si el texto no vale ni el soporte en el que vas a ponerlo?
Esa opinión imparcial y profesional puede que te lleve a guardar la novela en un cajón. Los escritores tenemos muchas obras primerizas en cajones, créeme. Yo no he publicado ni la mitad de la mitad de la mitad de la mitad de todo lo que he escrito. Bueno, ya te he mencionado «Shîre-Malí» (sí, no me equivoqué antes, va con el acento circunflejo ese, que me molaba mucho jaja)
Que te digan algo así puede ser decepcionante, lo sé, lo viví en su momento en mis tiernas carnes. Pero, mira el lado bueno, al menos, no perderás más dinero del debido y puedes ponerte lo antes posible con la segunda novela, que, por lo general, es mejor que la anterior, porque algo aprendiste en el proceso de crearla.
Quizá esa sí merezca la inversión que supone autopublicarse en condiciones.
¿Y tú? ¿Qué piensas? ¿Estás de acuerdo conmigo o tienes otra opinión? ¡Que estoy más que dispuesta a cambiar de idea, faltaría más! ;DDD
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Me encanta.
Muy bien!
Nunca hay que pagar por publicar